Todo lo que sé es que no sé nada.
Lo único que siento es que no siento.
Hasta el silencio puede ser ensordecedor.
Hasta la oscuridad puede llegar a brillar con su blancura.
En el vacío más absoluto reside la abundancia más abrumadora.
Es el potencial creador del espectro cuántico…
Son todos los besos que te di y los que no te di, y también los que te daré y no te daré..
Son todas las vacaciones que compartimos y las que pudimos compartir, y aquellas que nunca compartiremos…
Son tu historia de amor y la mía, la que tuvimos y perdimos, la que tuvimos y perduró, y también las que tendremos en un futuro que no existe pero que podría ser…
Es el embrión de todos los momentos felices y dolorosos, aquellos que han sucedido y los que podrían suceder…
Es el aroma de la incertidumbre más abrumadora, un millón de puertas por abrir, un pasillo a seguir..
Siente el vacío, elige tu destino, abre la mayor caja de sorpresas que puedas imaginar.